Es mi caso que las palabras se burlen de mi. En mi boca gustan de derretirse y en una hoja, cuando en un intento biológico trato de crear, se me escapan. Por ahora he podido realizar un trato, una tregua o similares para poder explicar aquella emoción que ha resultado de leer el segundo relato de "Kitchen" de Banana Yoshimoto.
Sin duda el primer relato, del mismo nombre que el libro, muestra una autora algo apremiada, motivada quién sabe a obtener qué. Es sorprendente que se trate de sintentizar el dolor, aquel dolor representado como vacio emocional, en una historia que parece caer en lo absurdo mas es perfecta la presencia de cada personaje. Bien, no es mucho de lo que pueda decir de aquel relato, sólo me gusto.
Moonlight Shadow representa algo mas. Es justamente lo mismo que encontré en los personajes de Murakami, nunca pensé que sentiriá lo mismo y aún mas, nunca pensé que otra persona en el mundo sientiese lo que yo siento. Es exactamente la misma reacción, las mismas características. Yo siento que he perdido a alguien. Quisiera ir todos los dias al cementerio a visitar a esa persona, pero aquella todavía no se encuentra en uno de esos lugares y es mas ni siquiera ha vivido. Sin embargo sin siquiera conocerla creo que ya la he perdido porque nunca podré crear las circunstancias para conocerla. No hay oportunidades. Es un Hitoshi que esta ahí al otro lado del puente, la veo en mis sueños como aquel cuento "Ojos de perro azul", es igual...perdón estoy caminando por otro dirección...
En otras y en pocas palabras, Moonlight Shadow tiene menos pretenciones que Kitchen (¿y acaso por ello menos hojas?) pero tiene más calidad y llega a ser una narración bastante perfecta para los inicios de Yoshimoto, inicios universitarios. Leere más libros de ella.
He escrito esto con mucha modestia, espero que alguien entienda a que me refiero.